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domingo, 15 de julio de 2007

Lecturas para las vacaciones: Ensayo

Desde los libros de historia y biografía a los que iluminan problemas del
mundo contemporáneo, el amplio campo de la "no ficción" ofrece muchas pistas
de lecturas para las vacaciones. Es el momento de profundizar con una
lectura reposada en ese tema o personaje sobre el que siempre quisimos saber
más. Seleccionamos algunos títulos, unos ya reseñados en servicios
anteriores y otros nuevos.


Firmado por Aceprensa
Fecha: 5 Julio 2006

Biografías

Johann M. Eckermann, "Conversaciones con Goethe en los últimos años de su
vida"

Eckermann entró al servicio de Goethe en 1823, cuando tenía 31 años, y
si-guió sirviéndole hasta la muerte del escritor, en 1832. Fue algo más que
su secretario: lector, comentador y crítico de sus obras. Además le
acompañaba en sus paseos y era un habitual invitado en sus veladas. Muchas
son las cosas de este libro clásico que pueden despertar el interés del
lector: Goethe mismo, la descripción de la corte de Weimar, su trabajo en el
teatro con Schiller... (El Acantilado. 1.003 págs. 46 ?. Ver Aceprensa
33/06).

Jean Flori, "Leonor de Aquitania. La reina rebelde"
Leonor de Aquitania, dos
veces reina de Francia, es un personaje fascinante: mujer política, de poder
temible, inagotable viajera, conocedora de varias culturas. En la primera
parte del libro, se estudian los hechos históricos probados y contrastados,
apoyándose en documentos de la época. En la segunda parte, Flori analiza las
cuestiones controvertidas sobre Leonor: su actuación en la Cruzada, su papel
en la difusión del amor cortés, su patronazgo artístico y literario y su
protagonismo en la recuperación de los mitos artúricos. (Edhasa. 676 págs.
32,50 ?. Ver Aceprensa 20/06).

Jung Chang y Jon Halliday, "Mao. La historia desconocida"
El historiador británico Halliday y su mujer, Jung Chang -autora de "Cisnes salvajes"- han
acometido un estudio profundo y documentado sobre el dictador comunista. Se
revelan algunos detalles hasta ahora ocultos, que ayudan a trazar un
completo perfil, histórico y humano, de Mao; también se analizan las
relaciones entre el partido comunista chino y el ruso. El libro, que ha sido
prohibido en China, pretende ser la biografía definitiva del personaje.
(Taurus. 1.029 págs. 28 ?).

Joseph Pearce, "Oscar Wilde. La verdad sin máscaras"
Pearce considera que Oscar Wilde, intoxicado muy joven por el éxito y la idolatría de sus
admiradores, se vio atrapado dentro de su propia máscara. Por eso, para
resolver las paradojas de su vida y de su obra hay que recurrir sobre todo a
esta última. Subraya también la influencia del catolicismo en su juventud,
lo que le llevaría a la conversión al final de su vida. (Ciudadela Libros.
396 págs. 19,50 ?. Ver Aceprensa 67/06).

Sándor Márai, "¡Tierra, tierra!"
Este es el segundo volumen de las memorias
del escritor húngaro Sándor Márai (1900-1989), en el que describe su huida
de Budapest tomado por los nazis y su regreso tras la victoria del ejército
ruso. Allí comprueba que el Partido Comunista impone metódicamente un
proceso de estatalización, que incluye también al arte y la cultura. En ese
momento decide exiliarse. Hay en su narración una apasionada defensa, un
tanto nostálgica, del estilo de vida de la burguesía que hizo de Europa el
territorio de la libertad. (Salamandra. 446 págs. 17 ?. Ver Aceprensa
33/06).

Charles Nicholl, "Leonardo. El vuelo de la mente"
Con una investigación
minuciosa, Charles Nicholl pretende adentrarse en el hombre real que fue
Leonardo, lejos del personaje de leyenda sobre el que tantas cosas se han
dicho. Nicholl analiza los cuadernos personales del pintor que le describen
como un hombre inteligente, abierto, curioso y polifacético. Destaca sus
innovaciones en la pintura y en los ingenios mecánicos. Junto a la figura de
Leonardo describe el ambiente de la época y sus protagonistas. (Taurus. 699
págs. 28,50 ?).

Josef Pieper, "Introducción a Tomás de Aquino"
Rialp reedita ahora este libro
en el que Josef Pieper recogió lecciones que impartió en la universidad para
un público no especializado. Esta introducción presenta un perfil filosófico
y humano de santo Tomás, escrito por uno de los mayores expertos en su obra.
Al mismo tiempo, Pieper ofrece un panorama de la filosofía y la cultura en
la universidad del siglo XIII. El lector puede hacerse de este modo una idea
de la originalidad del pensamiento de Tomás de Aquino y valorar
adecuadamente sus aportaciones. (Rialp. 182 págs. 10 ?).

Mundo contemporáneo

Pavan K. Varma, "La India en el siglo XXI"
De la India solemos tener una
imagen fruto de estereotipos. Varma, diplomático indio, se propone
confrontar la imagen con la realidad, para explicar algunas paradojas de ese
inmenso país: una gran democracia, pero que reverencia las jerarquías y es
indiferente hacia la pobreza de tantos; un país muy espiritual, pero que
pide a sus dioses sobre todo prosperidad material; un sector muy adelantado
en las nuevas tecnologías de la información, y a la vez una alta tasa de
analfabetismo... Varma ofrece un perspicaz análisis de la idiosincrasia y de
la cultura indias, apoyado en numerosos ejemplos, y plantea qué puede
aportar este país al mundo en el siglo XXI (Ariel. 255 págs. 19,90 ?).

Thomas L. Friedman, "La Tierra es plana"
La convergencia del cambio
tecnológico y la amplia aceptación de la economía de libre mercado están
superando las fronteras nacionales y las distancias, y aboliendo las
jerarquías. El proceso de "aplanar" el mundo da lugar a perdedores y a
ganadores. Pero Friedman cree que si un país acepta el mercado y las nuevas
tecnologías, tiene todas las de ganar; sobre todo, si se trata de un país
que cuenta con una población numerosa, trabajadora y ambiciosa. La retórica
que emplea Friedman es poderosa, aunque da demasiada importancia a la
política económica de la globalización y olvida la dimensión cultural del
fenómeno. (Martínez Roca. 496 págs. 23,50 ?. Ver Aceprensa 8/06).

Manel Ollé, "Made in China"
Manel Ollé, profesor de Estudios de Asia Oriental
en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, va mucho más allá de los
clásicos análisis de política internacional o de perspectiva económica sobre
China. Aunque sea también una documentada crónica de esos aspectos de la
China actual, aporta una gran variedad de claves históricas, culturales y
sociales. Expone una visión de China basada en la continuidad histórica. El
autor no vislumbra ninguna perspectiva de democracia al estilo occidental.
(Destino. 351 págs. 24 ?. Ver Aceprensa 141/05).

José Morales, "Caminos del Islam"
Morales se propone informar más que
criticar. Se detiene a analizar los diferentes movimientos reformistas que
hacen frente al islam político y a su aspiración de recuperar para nuestro
tiempo el modelo de sociedad del siglo VII como ideal de "perfección"
política, moral y religiosa. El lector obtiene una panorámica sobre materias
tan actuales como la vida política en el mundo árabe, el problema palestino
y las relaciones entre musulmanes y cristianos. (Ediciones Cristiandad. 307
págs. 19,50 ?).

Historia

Manuel Álvarez Tardío, "El camino a la democracia en España. 1931 y 1978"
El profesor Álvarez Tardío ofrece un análisis conjunto de las dos etapas de
tránsito a la democracia que tuvieron lugar en España durante el siglo XX.
El enfoque comparado es uno de los aciertos del libro, ya que permite
confrontar dos modelos opuestos: el de la integración que se produjo tras la
muerte de Franco y el de la exclusión revolucionaria de la II República. Sin
dejar de lado los debates de fondo, y con un planteamiento claro de los
méritos de la democracia liberal frente a la revolucionaria, se plantean en
este libro problemas muy actuales en un momento en que se habla de
"recuperar" la memoria histórica. (Gota a Gota Ediciones. 514 págs. 27 ?.
Ver Aceprensa 20/06).

Michael Burleigh, "Poder terrenal. Religión y política en Europa"
Este libro hace comprender las raíces del proceso de descristianización que se ha
producido en Europa en los últimos dos siglos. El eje conductor de la obra
es la exposición de cómo algunos movimientos políticos han ido adquiriendo
un acusado perfil de verdaderas "religiones" laicas, con la consecuencia
añadida de arrinconar o perseguir al cristianismo. Las apreciaciones de
Burleigh se asientan con frecuencia no sólo en ensayos o datos estadísticos,
sino también en la literatura de la época. El período estudiado son los 125
años que van desde la Revolución Francesa hasta la I Guerra Mundial.
(Taurus. 600 págs. 23,50 ?. Ver Aceprensa 8/06).

Fernando García de Cortázar, "Los perdedores de la historia de
España"

Fernando García de Cortázar, catedrático de Historia Contemporánea de
la Universidad de Deusto, rescata a algunos de los perdedores de la historia
de España: derrotados en el campo de batalla o en la tribuna política,
exiliados de todos los tiempos, artistas oscurecidos por ser coetáneos de
otro genio, utópicos o reaccionarios... En suma, 23 historias de personajes
de diferentes periodos. Como es habitual en sus libros, García de Cortázar
reflexiona sobre la historia con el fin de entender también los problemas
del presente. (Planeta. 618 págs. 22,50 ?. Ver Aceprensa 55/06).

Ryszard Kapuscinski, "Viajes con Heródoto"
Este libro combina diversos
géneros, desde la autobiografía hasta la crónica periodística, pasando por
el libro de viajes y de historia. Es además un tributo personal de
Kapuscinski a Heródoto, autor que le ha acompañado desde que recibiera,
siendo aún periodista novel, un ejemplar de su "Historia". Kapuscinski
considera a Heródoto uno de los primeros reporteros, que no sólo relata los
hechos que ve o le cuentan, sino que descubre las diversas culturas del
mundo. En cualquier caso, el historiador griego es un maestro tanto de la
historia como de la vida y una guía valiosa para relacionar el pasado con el
presente. (Anagrama. 308 págs. 15 ?. Ver Aceprensa 67/06).

Stanley Payne, "El colapso de la República. Los orígenes de la guerra
civil"

Stanley Payne ha escrito una obra de madurez sobre la guerra civil
española (1936-1939) en la que lleva trabajando muchos años. Analiza los
orígenes del conflicto y se detiene en la complejidad de un tema que ha
dividido a los historiadores y que ha convertido a la guerra civil española
en un fenómeno editorial. Payne muestra la diversidad de los proyectos
revolucionarios y liberales que se dieron en la República española, los
ultrajes a las convicciones religiosas, la existencia de una voluntad de
exclusión y el colapso del orden público en 1936. (La Esfera de los Libros.
613 págs. 30 ?. Ver Aceprensa 105/05).

Pensamiento

Guillaume Erner, "Víctimas de la moda. Cómo se crea, por qué la
seguimos"

Ensayo que responde a las preguntas más frecuentes sobre moda.
Quizá la aportación más interesante es la descripción del origen de las
tendencias. En opinión de Erner, la incidencia de los laboratorios de
tendencias en la moda es mínima; en cambio, cuenta mucho más la influencia
de personas cualificadas, verdaderos "profetas de la moda", cuyas
intuiciones se amplifican constantemente. Erner formula algunas hipótesis
sobre la relación entre el vestido y la configuración de la identidad
personal en sociedades que atraviesan crisis antropológicas. (Gustavo Gili.
211 págs. 20 ?. Ver Aceprensa 55/06).

G.K. Chesterton, "Correr tras el propio sombrero (y otros
ensayos)"
Chesterton sigue vigente, como lo demuestra la nueva ola de
traducciones recientes. Aquí se recogen casi cien breves escritos en los que
está el mejor Chesterton: chispeante, lleno de ocurrencias, con juegos de
palabras. Como buen periodista, brilla especialmente en la exposición breve.
Por debajo de tanta chispa, hay un gran fondo de optimismo y un clarividente
juicio de la cultura moderna. (El Acantilado. 628 págs. 27 ?. Ver Aceprensa
8/06).

M. Pera y J. Ratzinger, "Sin raíces. Europa, relativismo, cristianismo,
Islam"

Este libro recoge dos conferencias que el ex presidente del Senado
italiano, Marcello Pera, y el entonces prefecto de la Congregación para la
Doctrina de la Fe, pronunciaron en mayo de 2004, así como la correspondencia
mantenida entre ellos después del encuentro. Son conferencias con
diagnósticos similares: ambos sienten preocupación por una Europa atenazada
por el relativismo, que reniega de sus raíces cristianas. (Península. 140
págs. 16 ?. Ver Aceprensa 67/06).

Jesús Ballesteros, "Repensar la paz"
Esta es una buena síntesis de los
planteamientos actuales en torno a la paz y a la guerra, desde un punto de
partida y de llegada irrenunciable: el respeto debido a la dignidad de la
persona, negado o humillado por la violencia. Esto exige profundizar, como
hace el autor, en las bases antropológicas de la paz. Jesús Ballesteros ha
escrito estas páginas desde una perspectiva objetiva; además los documentos
ayudarán al lector a elaborar sus propios puntos de vista sobre la paz.
(EIUNSA. 130 págs. 9,50 ?. Ver Aceprensa 55/06).

Religión

Peter Seewald, "Benedicto XVI. Una mirada cercana"
Este libro no es una
biografía de Joseph Ratzinger, sino "un retrato de cerca", obra del
periodista alemán que publicó dos libros de entrevistas con el entonces
cardenal. Seewald recuerda los primeros encuentros con Ratzinger y cómo éste
influyó en su vuelta a la fe católica, y a la vez reflexiona sobre lo que
podría suponer, para la Iglesia en general y para Alemania en particular, la
elección de este veterano cardenal para la cátedra de san Pedro. (Palabra.
315 págs. 18 ?. Ver Aceprensa 55/06).

Francisco Varo, "¿Sabes leer la Biblia?"
Para Francisco Varo, profesor de
Antiguo Testamento y de Historia del Judaísmo, la comprensión de la Biblia
exige algo más que el mero análisis histórico o filológico. La Biblia es,
sobre todo, un mensaje que contiene las claves para descubrir el sentido de
la vida. Varo ayuda al lector a comprender mejor ese mensaje. En la primera
parte del libro, el autor desmonta distintos tópicos en diálogo con unos
jóvenes universitarios. En la segunda, expone de forma más sistemática las
enseñanzas de la Iglesia sobre la Escritura. (Planeta Testimonio. 220 págs.
17 ?. Ver Aceprensa 55/06).

Juan Chapa (ed.), "50 preguntas sobre Jesús de Nazaret"
Este libro es el
resultado de un trabajo en equipo de varios profesores del Departamento de
Sagrada Escritura de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra.
En él tratan de dar respuesta a muchos interrogantes que se suelen plantear
en torno a la figura de Jesús, preguntas suscitadas por las interpretaciones
sensacionalistas tan abundantes. El libro se estructura en capítulos breves
en los que se ofrece una visión histórica y seria sobre cada uno de los
temas planteados, desde el propio Jesús, pasando por la Virgen, san José o
María Magdalena, hasta la reciente polémica en torno al evangelio de Judas.
(Rialp. 170 págs. 9 ?).

Ciencia

James Trefil, "Gestionemos la naturaleza"
La tesis central de Trefil es que
la revolución neolítica nos liberó de la selección natural, y la revolución
industrial nos empezó a convertir en gestores del planeta. Para cuidar la
Tierra, en cualquier caso, la ciencia no tiene la última palabra: también la
política, la moral y la religión tienen algo importante que decir. A la luz
de estos principios se pasa revista a cuestiones debatidas en la actualidad:
la influencia del hombre en las extinciones de especies, el calentamiento
global, la contaminación, los transgénicos... Trefil propone un ecologismo
humanista según el cual el medio ambiente ha de gestionarse en beneficio del
hombre. (Antoni Bosch Editor. 297 págs. 23 ?. Ver Aceprensa 43/06).

Javier de las Heras, "La sociedad neurótica de nuestro tiempo"
El psiquiatra
Javier de las Heras, con una amplia experiencia clínica y científica,
plantea las razones sociales que pueden mover al aumento casi exponencial de
una serie de patologías de ansiedad, de los impulsos, del comportamiento y
de la personalidad. Aborda la importancia de los valores sociales, la imagen
de la persona, la intimidad y el pudor, el mítico deseo de salud y de
placer. El libro es un trabajo divulgativo, escrito de un modo directo y
accesible. (Espasa. 277 págs. 17,90 ?. Ver Aceprensa 129/05).

Jokin de Irala, "Comprendiendo la homosexualidad"
La homosexualidad sigue
siendo una cuestión abierta en el terreno científico y el debate social. El
autor, experto en Medicina Preventiva y Salud Pública, empieza por
sintetizar lo que nos dice hoy día la ciencia sobre el origen de la
homosexualidad, mientras que en la segunda parte ofrece un panorama sobre el
debate público. Un libro claro y riguroso, que huye de simplificaciones.
Aunque discrepa de quienes consideran la homosexualidad como otro modo de
vivir la sexualidad, sin más consecuencias, fundamenta su discrepancia con
objetividad y respeto por las personas que sienten esa inclinación. (EUNSA.
124 págs. 9 ?. Ver Aceprensa 33/06).

H.F. Hudson, "Anatomía del fraude científico"
Casos como el del biólogo
coreano que afirmó haber clonado un embrión humano, hasta que se descubrió
la mentira, no son solo sucesos aislados. Hudson, profesor de historia, se
ha adentrado en las grandes falsificaciones realizadas en nombre de la
ciencia. Analiza una docena de fraudes descubiertos en los últimos años, en
materias como la bioquímica, la inmunología o la biología molecular. A su
juicio, el número de engaños se ha multiplicado. Por ello es necesario dar
respuestas, en los centros de investigación y en los tribunales, para evitar
que los científicos deshonestos proliferen. (Crítica. 496 págs. 29,90 ?).

Educación

Enric Vidal (ed.), "Diferentes, iguales, ¿juntos? Educación
diferenciada"

Ante problemas concretos de fracaso escolar y dificultades de
socialización, ha surgido un renovado interés por las escuelas que
proporcionan una educación diferenciada para chicos y chicas. Con
contribuciones de expertos de varios países, este libro se plantea la
innovación que puede suponer una enseñanza que tiene en cuenta las
diferencias de género. Con distintos enfoques (desde la antropología, la
pedagogía, la neurología, el derecho...) y con atención a los datos
empíricos, la educación diferenciada aparece como una opción razonable y
moderna para quien la elija. (Ariel. 271 págs. 19,50 ?).

José Ramón Ayllón, "Diez claves de la educación"
Ayllón nos brinda el
análisis de elementos fundamentales para impartir y recibir una buena
educación. Para ello aglutina sus reflexiones en una serie de claves, como
el saber contestar acertadamente a la pregunta sobre quién es el hombre,
comprender que educar es también desarrollar rectamente la conciencia moral
o potenciar el sentido del deber. En cada clave, las reflexiones van
seguidas del testimonio de un experto (autor clásico o moderno) y de las
citas de un libro sobre el tema. De una forma clara, sencilla y amena,
Ayllón ayuda a pensar de modo realista y útil sobre cuestiones de gran
importancia. (Styria. 222 págs. 15 ?. Ver Aceprensa 33/06).

martes, 10 de julio de 2007

Motu Proprio «Summorum Pontificum» - Traducción no oficial al español

ZS07070801 - 08-07-2007
Permalink: http://www.zenit.org/article-24246?l=spanish

Motu Proprio «Summorum Pontificum» - Traducción no oficial al español
Disposiciones de Benedicto XVI sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma de 1970

Para leer una entrevista con John Zuhlsdorf, Liturgista sobre cómo acoger el Motu Propio:
http://www.zenit.org/article-24262?l=spanish

CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 8 julio 2007 (ZENIT.org).- Publicamos la traducción no oficial (del latín al español), distribuida por el VIS (Vatican Information Service), de la Carta Apostólica de Benedicto XVI en forma de «motu proprio» «Summorum Pontificum» sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma de 1970.


El Santo Padre acompañó el sábado, a la publicación del Motu Proprio, la difusión también de su carta a los obispos de todo el mundo, misiva que acompaña y explica las nuevas disposiciones.



* * *

[CARTA APOSTÓLICA]

[EN FORMA DE MOTU PROPRIO]

[BENEDICTO XVI]


"Los sumos pontífices hasta nuestros días se preocuparon constantemente porque la Iglesia de Cristo ofreciese a la Divina Majestad un culto digno de "alabanza y gloria de Su nombre" y "del bien de toda su Santa Iglesia".

"Desde tiempo inmemorable, como también para el futuro, es necesario mantener el principio según el cual, "cada Iglesia particular debe concordar con la Iglesia universal, no solo en cuanto a la doctrina de la fe y a los signos sacramentales, sino también respecto a los usos universalmente aceptados de la ininterrumpida tradición apostólica, que deben observarse no solo para evitar errores, sino también para transmitir la integridad de la fe, para que la ley de la oración de la Iglesia corresponda a su ley de fe". (1)

"Entre los pontífices que tuvieron esa preocupación resalta el nombre de San Gregorio Magno, que hizo todo lo posible para que a los nuevos pueblos de Europa se transmitiera tanto la fe católica como los tesoros del culto y de la cultura acumulados por los romanos en los siglos precedentes. Ordenó que fuera definida y conservada la forma de la sagrada Liturgia, relativa tanto al Sacrificio de la Misa como al Oficio Divino, en el modo en que se celebraba en la Urbe. Promovió con la máxima atención la difusión de los monjes y monjas que, actuando según la regla de San Benito, siempre junto al anuncio del Evangelio ejemplificaron con su vida la saludable máxima de la Regla: "Nada se anticipe a la obra de Dios" (cap.43). De esa forma la Sagrada Liturgia, celebrada según el uso romano, enriqueció no solamente la fe y la piedad, sino también la cultura de muchas poblaciones. Consta efectivamente que la liturgia latina de la Iglesia en sus varias formas, en todos los siglos de la era cristiana, ha impulsado en la vida espiritual a numerosos santos y ha reforzado a tantos pueblos en la virtud de la religión y ha fecundado su piedad".

"Muchos otros pontífices romanos, en el transcurso de los siglos, mostraron particular solicitud porque la sacra Liturgia manifestase de la forma más eficaz esta tarea: entre ellos destaca San Pío V, que sostenido de gran celo pastoral, tras la exhortación de Concilio de Trento, renovó todo el culto de la Iglesia, revisó la edición de los libros litúrgicos enmendados y "renovados según la norma de los Padres" y los dio en uso a la Iglesia Latina" .

"Entre los libros litúrgicos del Rito romano resalta el Misal Romano, que se desarrolló en la ciudad de Roma, y que, poco a poco, con el transcurso de los siglos, tomó formas que tienen gran semejanza con las vigentes en tiempos más recientes".

"Fue éste el objetivo que persiguieron los Pontífices Romanos en el curso de los siguientes siglos, asegurando la actualización o definiendo los ritos y libros litúrgicos, y después, al inicio de este siglo, emprendiendo una reforma general"(2). Así actuaron nuestros predecesores Clemente VIII, Urbano VIII, san Pío X (3), Benedicto XV, Pío XII y el beato Juan XXIII.

"En tiempos recientes, el Concilio Vaticano II expresó el deseo de que la debida y respetuosa reverencia respecto al culto divino, se renovase de nuevo y se adaptase a las necesidades de nuestra época. Movido de este deseo, nuestro predecesor, el Sumo Pontífice Pablo VI, aprobó en 1970 para la Iglesia latina los libros litúrgicos reformados, y en parte, renovados. Éstos, traducidos a las diversas lenguas del mundo, fueron acogidos de buen grado por los obispos, sacerdotes y fieles. Juan Pablo II revisó la tercera edición típica del Misal Romano. Así los Pontífices Romanos han actuado "para que esta especie de edificio litúrgico (...) apareciese nuevamente esplendoroso por dignidad y armonía" (4).

"En algunas regiones, sin embargo, no pocos fieles adhirieron y siguen adhiriendo con mucho amor y afecto a las anteriores formas litúrgicas, que habían embebido tan profundamente su cultura y su espíritu, que el Sumo Pontífice Juan Pablo II, movido por la preocupación pastoral respecto a estos fieles, en el año 1984, con el indulto especial "Quattuor abhinc annos", emitido por la Congregación para el Culto Divino, concedió la facultad de usar el Misal Romano editado por el beato Juan XXIII en el año 1962; más tarde, en el año 1988, con la Carta Apostólica "Ecclesia Dei", dada en forma de Motu proprio, Juan Pablo II exhortó a los obispos a utilizar amplia y generosamente esta facultad a favor de todos los fieles que lo solicitasen".

"Después de la consideración por parte de nuestro predecesor Juan Pablo II de las insistentes peticiones de estos fieles, después de haber escuchado a los Padres Cardenales en el consistorio del 22 de marzo de 2006, tras haber reflexionado profundamente sobre cada uno de los aspectos de la cuestión, invocado al Espíritu Santo y contando con la ayuda de Dios, con las presentes Cartas Apostólicas establecemos lo siguiente:

Art. 1.- El Misal Romano promulgado por Pablo VI es la expresión ordinaria de la "Lex orandi" ("Ley de la oración"), de la Iglesia católica de rito latino. No obstante el Misal Romano promulgado por San Pío V y nuevamente por el beato Juan XXIII debe considerarse como expresión extraordinaria de la misma "Lex orandi" y gozar del respeto debido por su uso venerable y antiguo. Estas dos expresiones de la "Lex orandi" de la Iglesia no llevarán
de forma alguna a una división de la "Lex credendi" ("Ley de la fe") de la Iglesia; son, de hecho, dos usos del único rito romano.

Por eso es lícito celebrar el Sacrificio de la Misa según la edición típica del Misal Romano promulgado por el beato Juan XXIII en 1962, que no se ha abrogado nunca, como forma extraordinaria de la Liturgia de la Iglesia. Las condiciones para el uso de este misal establecidas en los documentos anteriores "Quattuor abhinc annis" y "Ecclesia Dei", se sustituirán como se establece a continuación:

Art. 2.- En las Misas celebradas sin el pueblo, todo sacerdote católico de rito latino, tanto secular como religioso, puede utilizar sea el Misal Romano editado por el beato Papa Juan XXIII en 1962 que el Misal Romano promulgado por el Papa Pablo VI en 1970, en cualquier día, exceptuado el Triduo Sacro. Para dicha celebración siguiendo uno u otro misal, el sacerdote no necesita ningún permiso, ni de la Sede Apostólica ni de su Ordinario.

Art. 3.- Las comunidades de los institutos de vida consagrada y de las Sociedades de vida apostólica, de derecho tanto pontificio como diocesano, que deseen celebrar la Santa Misa según la edición del Misal Romano promulgado en 1962 en la celebración conventual o "comunitaria" en sus oratorios propios, pueden hacerlo. Si una sola comunidad o un entero Instituto o Sociedad quiere llevar a cabo dichas celebraciones a menudo o habitualmente o permanentemente, la decisión compete a los Superiores mayores según las normas del derecho y según las reglas y los estatutos particulares.

Art 4.- A la celebración de la Santa Misa, a la que se refiere el artículo 2, también pueden ser admitidos -observadas las normas del derecho- los fieles que lo pidan voluntariamente.

Art.5. §1.- En las parroquias, donde haya un grupo estable de fieles adherentes a la precedente tradición litúrgica, el párroco acogerá de buen grado su petición de celebrar la Santa Misa según el rito del Misal Romano editado en 1962. Debe procurar que el bien de estos fieles se armonice con la atención pastoral ordinaria de la parroquia, bajo la guía del obispo como establece el can. 392 evitando la discordia y favoreciendo la unidad de toda la Iglesia.
§ 2.-La celebración según el Misal del beato Juan XXIII puede tener lugar en día ferial; los domingos y las festividades puede haber también una celebración de ese tipo.
§ 3.- El párroco permita también a los fieles y sacerdotes que lo soliciten la celebración en esta forma extraordinaria en circunstancias particulares, como matrimonios, exequias o celebraciones ocasionales, como por ejemplo las peregrinaciones.
§ 4.- Los sacerdotes que utilicen el Misal del beato Juan XXIII deben ser idóneos y no tener ningún impedimento jurídico.
§ 5.- En las iglesias que no son parroquiales ni conventuales, es competencia del Rector conceder la licencia más arriba citada.

Art.6. En las misas celebradas con el pueblo según el Misal del Beato Juan XXIII, las lecturas pueden ser proclamadas también en la lengua vernácula, usando ediciones reconocidas por la Sede Apostólica.

Art.7. Si un grupo de fieles laicos, como los citados en el art. 5, §1, no ha obtenido satisfacción a sus peticiones por parte del párroco, informe al obispo diocesano. Se invita vivamente al obispo a satisfacer su deseo. Si no puede proveer a esta celebración, el asunto se remita a la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei".

Art. 8. El obispo, que desea responder a estas peticiones de los fieles laicos, pero que por diferentes causas no puede hacerlo, puede indicarlo a la Comisión "Ecclesia Dei" para que le aconseje y le ayude.

Art. 9. §1. El párroco, tras haber considerado todo atentamente, puede conceder la licencia para usar el ritual precedente en la administración de los sacramentos del Bautismo, del Matrimonio, de la Penitencia y de la Unción de Enfermos, si lo requiere el bien de las almas.
§2. A los ordinarios se concede la facultad de celebrar el sacramento de la Confirmación usando el precedente Pontifical Romano, siempre que lo requiera el bien de las almas.
§3. A los clérigos constituidos "in sacris" es lícito usar el Breviario Romano promulgado por el Beato Juan XXIII en 1962.

Art. 10. El ordinario del lugar, si lo considera oportuno, puede erigir una parroquia personal según la norma del canon 518 para las celebraciones con la forma antigua del rito romano, o nombrar un capellán, observadas las normas del derecho.

Art. 11. La Pontificia Comisión "Ecclesia Dei", erigida por Juan Pablo II en 1988, sigue ejercitando su misión. Esta Comisión debe tener la forma, y cumplir las tareas y las normas que el Romano Pontífice quiera atribuirle.

Art. 12. La misma Comisión, además de las facultades de las que ya goza, ejercitará la autoridad de la Santa Sede vigilando sobre la observancia y aplicación de estas disposiciones.

Todo cuanto hemos establecido con estas Cartas Apostólicas en forma de Motu Proprio, ordenamos que se considere "establecido y decretado" y que se observe desde el 14 de septiembre de este año, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, pese a lo que pueda haber en contrario.

Dado en Roma, en San Pedro, el 7 de julio de 2007, tercer año de mi Pontificado.


NOTAS

(1) Ordinamento generale del Messale Romano 3ª ed. 2002, n.937
(2) JUAN PABLO II, Lett. ap. Vicesimus quintus annus, 4 dicembre 1988, 3: AAS 81 (1989), 899
(3) Ibid. JUAN PABLO II, Lett. ap. Vicesimus quintus annus, 4 dicembre 1988, 3: AAS 81 (1989), 899
(4) S. PIO X, Lett. ap. Motu propio data, Abhinc duos annos, 23 ottobre 1913: AAS 5 (1913), 449-450; cfr JUAN PABLO II lett. ap. Vicesimus quintus annus, n. 3: AAS 81 (1989), 899
(5) Cfr IOANNES PAULUS II, Lett. ap. Motu proprio data Ecclesia Dei, 2 luglio 1988, 6: AAS 80 (1988), 1498



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viernes, 4 de mayo de 2007

Jesús de Nazaret, el camino del Papa hacia Jesús

noticia del vatican information service (VIS), jueves 13 de abril de 2007

Jesús de Nazaret, el libro de Benedicto XVI, saldrá a la venta en las librerías italianas, alemanas y polacas el próximo lunes 16 de abril, coincidiendo con el 80 cumpleaños del Papa. El volumen, de 448 páginas, será traducido en 20 idiomas. [En España lo hará más adelante la editorial La esfera de los Libros del diario El Mundo, del Grupo Rizzoli]

La editorial Rizzoli , encargada de la Libreria Editrice Vaticana de la venta de los derechos del libro en todo el mundo, ha publicado hoy un comunicado de prensa donde informa que "Jesús de Nazaret es la primera parte de una obra de dos volúmenes que examina la vida pública de Cristo, desde el bautismo en el Jordán hasta la Transfiguración".

"Se trata por una parte de un relato pastoral", dice el texto que a través de un comentario a los Evangelios "ofrece una introducción a los principios del cristianismo". Es asimismo "un ensayo que conserva el rigor científico que distingue los escritos y discursos del teólogo Ratzinger".

"La preocupación pastoral y la excepcional doctrina teológica del Papa se unen para determinar el tema central de la obra: la convicción de que para entender la figura de Jesucristo es necesario partir de su unión con el Padre".

A este respecto "el método histórico-crítico es indispensable para una exégesis seria y ha puesto a disposición una gran cantidad de material y conocimientos que permiten reconstruir la figura de Jesús con una profundidad que hasta hace pocas décadas era difícil de imaginar, pero solo la fe puede hacernos comprender que Jesús es Dios y si a la luz de esta convicción se leen los textos sacros con los instrumentos facilitados por el método histórico-crítico (...) nos revelan (...) un camino y una figura dignos de fe".

"Para Ratzinger -prosigue el comunicado- fe e investigación crítica son complementarias y no antagonistas y el Jesús de los Evangelios es el Jesús histórico.

En una sinopsis del volumen, titulada "El camino del Papa hacia Jesús", se lee que el libro "refleja la búsqueda personal del "rostro del Señor" por parte de Joseph Ratzinger y no quiere ser un documento de magisterio".

"Para Benedicto XVI, en el texto bíblico se encuentran todos los elementos para afirmar que el personaje histórico Jesucristo es también efectivamente el Hijo de Dios venido a la tierra para salvar a la humanidad".

"Basándose en el hecho de la estrecha unidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento -explica la nota- y valiéndose de la hermenéutica cristológica que ve en Jesucristo la clave de toda la Biblia, Joseph Ratzinger presenta al Jesús de los Evangelios como "el nuevo Moisés" que cumple las antiguas esperanzas de Israel. Este nuevo y verdadero Moisés debe conducir al Pueblo de Dios hacia la verdadera y definitiva libertad" y "lo lleva a cabo con pasos sucesivos que, no obstante, dejan siempre entrever el plan de Dios en su totalidad".

En este sentido "la inmersión de Jesús en las aguas del Jordán es símbolo de su muerte y su "descenso a los infiernos", una realidad presente a lo largo de su vida. Para salvar a la humanidad (...) debe vencer las tentaciones principales que amenazan, de diversas formas, a los hombres de todos los tiempos y transformándolas en obediencia, reabrir el camino hacia Dios, hacia la Tierra prometida que es el Reino de Dios".

"El tema del "Reino de Dios", que atraviesa todo el anuncio de Jesús, se profundiza posteriormente en la reflexión sobre el "Sermón de la Montaña" (...) donde las Bienaventuranzas constituyen los puntos cardinales de la nueva Ley y al mismo tiempo son un autorretrato de Jesús". Se demuestra así que" esta Ley no es solamente -como en el caso de Moisés- el resultado de un coloquio "cara a cara" con Dios, sino que contiene la plenitud que procede de la unión íntima de Jesús con el Padre".

De ahí que "un elemento fundamental" de la vida del ser humano sea "hablar con Dios y escucharlo. Por eso Benedicto XVI ha dedicado un capítulo entero a la oración, explicando el Padrenuestro, que Jesús mismo nos enseñó".

"El contacto profundo de los seres humanos con Dios Padre mediante Jesús en el Espíritu Santo, les recoge en el "nosotros" de una nueva familia que, a través de la elección de los Doce, recuerda los orígenes de Israel (...) Incluso en su composición, tan heterogénea, la nueva familia de Jesús, la Iglesia, de todos los tiempos, encuentra en El su centro unificador y la orientación para vivir el carácter universal de su Evangelio".

"Para hacer más asequible el contenido de su mensaje y transformarlo en orientación práctica, Jesús utilizaba las parábolas" señala el texto. "Pero hay también una explicación puramente teológica del sentido de las parábolas que Joseph Ratzinger evidencia con un análisis de gran hondura".

"El capítulo siguiente trata de los ejemplos empleados por Jesús para explicar su misterio: son las grandes imágenes de San Juan. Antes de analizarlas, el Papa expone un resumen muy interesante de los diversos resultados de la investigación científica sobre quien era el evangelista" y "abre al lector nuevos horizontes que revelan a Jesús, cada vez con más claridad como "el Hijo de Dios".

"Esta visión se amplía ulteriormente en los dos últimos capítulos (...) donde se establece definitivamente cual era la verdadera misión del Mesías de Dios y el destino de quienes desean seguirlo", mientras " un profundo análisis de los títulos que, según los Evangelios, Jesús utilizó para definirse, concluye el libro del Pontífice".

"Junto al hombre de fe,(...) y al teólogo, emerge en el libro el pastor que consigue "favorecer en el lector el crecimiento de una relación nueva con Jesucristo (...) Desde este ángulo el pontífice no teme hablar de un mundo que, excluyendo a Dios, y aferrándose solo a la realidad visible y material, corre el peligro de la autodestrucción buscando un bienestar solo material" y renunciando a "llegar a la verdadera libertad en la "Tierra Prometida" del "Reino de Dios".

Benedicto XVI tiene la personalidad de un Padre de la Iglesia

Entrevista al cardenal Julian Herranz, presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos del Vaticano y autor del libro "En las afueras de Jericó" (2007), en ABC lunes 16 de abril de 2007

El español más importante en la Curia Vaticana -que ha tenido el privilegio de servir a cinco Papas desde 1960- conoció a Joseph Ratzinger hace 27 años, con motivo de la elaboración del nuevo Código de Derecho Canónico. Desde entonces, el cardenal Julián Herranz ha apreciado de cerca las cualidades del teólogo alemán, especialmente su sencillez y su sentido del humor, menos conocidas que la inmensa talla intelectual de un Papa que es, al mismo tiempo, uno de los grandes pensadores de Europa. El conocimiento es mutuo, y Benedicto XVI ha elogiado en público las «extraordinarias dotes de alma e ingenio» del cardenal andaluz (Baena, 1930), un canonista que fue médico antes de ser sacerdote, y que a los 77 años de edad continúa al servicio del Papa en ocho dicasterios del Vaticano pues, como le gusta decir, «en realidad, los sacerdotes no nos jubilamos nunca. Solamente cuando el Señor nos llama».

Usted participó en el Cónclave del que salió Papa Benedicto XVI. ¿Por qué eligieron a Joseph Ratzinger?
Los 115 cardenales que entramos en el Cónclave depositamos en la urna nuestro voto mirando el Crucifijo bajo el Juicio Final de Miguel Ángel, en la Capilla Sixtina, y jurando cada uno que elegía en conciencia a quien consideraba más idóneo para ser el Pastor de la Iglesia universal. Por eso elegimos a Joseph Ratzinger.

¿Cómo fue posible elegirle tan rápido?
Puedo decir, sin quebrantar ningún secreto, que influyó una «cuádruple legitimidad» de la que mucho se hablaba: el prestigio «intelectual» de gran teólogo, la legitimidad «institucional» de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la legitimidad «romana» de miembro de la Curia y la fama «wojtyliana» de hombre de máxima confianza de Juan Pablo II. A esas cuatro razones añadiría una quinta: la legitimidad «espiritual» de sacerdote con una profunda vida interior -un contemplativo-, y por eso vibrantemente apostólico, evangelizador.

¿Cuándo conoció a Joseph Ratzinger?
Lo conocí en 1980, como miembro de la Comisión Pontificia para la Revisión del Código de Derecho Canónico, pero lo traté más a fondo después de su famosa entrevista con Vittorio Messori, publicada en 1985 como el libro «Informe sobre la fe». Sentí que compartía con él su preocupación ante interpretaciones equivocadas del Concilio (lo que llamó después «hermenéutica de ruptura») que estaban sembrando confusión en vastos sectores de la Iglesia.

Algunos proponían un aggiornamento teológico que marginaba a Dios Creador y Redentor y aplicaba una reducción temporalista del mensaje evangélico; un replanteamiento laicizante y secularista de la identidad sacerdotal y religiosa, que condujo a una triste hemorragia de defecciones; un experimentalismo litúrgico incontrolado y desacralizante, que invocaba fraudulentamente la reforma litúrgica querida por el Concilio, etc. Al mismo tiempo compartía también con el cardenal Ratzinger su ferviente deseo de que se llegase a la justa aplicación en la vida de la Iglesia de las riquezas doctrinales y disciplinares del Vaticano II.

¿Cuáles son, a su juicio, los rasgos más significativos de la personalidad de Joseph Ratzinger?
Yo diría que tiene la personalidad de un Padre de la Iglesia. Los Padres de la Iglesia, tanto los de Oriente como los de Occidente (Justino, Basilio, Jerónimo, Ambrosio, Agustín...) demostraron una atenta sensibilidad para valorar los fenómenos culturales y las corrientes ideológicas del entorno social en el que desempeñaron su misión, desde el diálogo con la filosofía griega y el derecho romano a la superación de la crisis del Imperio y la conversión de los bárbaros.

Con sus escritos -tratados teológicos, sí, pero sobre todo con los discursos y homilías- trasmitieron a los fieles un vigoroso alimento espiritual, fruto de la asidua meditación de la Sagrada Escritura, e intervinieron con vigilante solicitud pastoral cuando las circunstancias internas de la Iglesia o las externas de la sociedad pagana hacían necesario definir bien los contenidos, las exigencias y las propuestas culturales del mensaje cristiano. Es lo que también hoy hace falta, de frente al agnosticismo y al fundamentalismo laicista, que intentan imponer la «dictadura del relativismo» como única filosofía «política y culturalmente correcta».

¿Cómo es Joseph Ratzinger de cerca?
Un hombre de poderosa inteligencia, con gran capacidad de análisis y de síntesis. Y, al mismo tiempo, sencillo y humilde, tanto que parece tímido sin serlo. Un sacerdote amable y sonriente, acostumbrado a escuchar y dialogar, con interés sincero y con cristiano afecto. Como hizo antes, por ejemplo con Jürgen Habermas y otros intelectuales no cristianos o incluso ateos. Y como hace hoy, como Papa, con los párrocos de Roma o los niños que se preparan a la primera Comunión. Todo lo contrario del ceñudo y obcecado inquisidor que algunos pintan.

¿Cómo ha cambiado al ser Papa?
Ha cambiado en cuanto a la naturaleza y amplitud de su ministerio, porque sucediendo a San Pedro Apóstol ha pasado a ser Cabeza del Colegio Episcopal y Pastor de la Iglesia universal. Pero su personalidad -el conjunto de excelentes cualidades humanas, cristianas y sacerdotales que lo hacían idóneo para esa tarea- no ha cambiado. Por ejemplo, preside las reuniones de cardenales o el Sínodo de Obispos con la misma solicitud pastoral, agudeza intelectual, serenidad e incluso sentido del humor con que lo hemos visto antes participar en reuniones de la Curia o impartir conferencias en universidades. Y, gracias a Dios, consigue todavía sacar tiempo en medio de tanto trabajo, no sólo como es obvio para su intensa vida sacramental y su oración, sino también para dar algunos paseos por los jardines vaticanos, escuchar música o tocar el piano en algún rato nocturno.

¿Cuál es su mejor recuerdo de Juan Pablo II?
Es difícil escoger entre los recuerdos personales, todos entrañables. Quizás el de la audiencia del 22 de noviembre de 1994, en la que le agradecí la confianza que me había demostrado nombrándome tres días antes arzobispo y presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos. Añadí: «Espero que también el Derecho pueda contribuir a la nueva evangelización que Vuestra Santidad desea». Me sonrió afectuosamente y respondió: «Y yo espero que usted trabaje con el espíritu de Escrivá». Me emocioné ante ese consejo. Equivalía a una especie de canonización anticipada «in pectore» del hombre que me llevó al encuentro definitivo con Cristo. Comenté con un hilo de voz: «Yo también lo deseo, Santo Padre, porque él amaba mucho, apasionadamente, a la Iglesia. Y por eso tenía en gran estima la ley eclesiástica». Y Juan Pablo II concluyó con una potente voz, bastante más fuerte que la mía: «Sí, sí, lo sé. Lo conozco bien».

Benedicto XVI todavía no conoce España tan bien como su predecesor. ¿Qué recuerdos guarda de sus viajes a nuestro país?
Yo diría que conoce muy bien España. Como Papa ha hecho un solo viaje apostólico, a Valencia en julio pasado, pero antes, como cardenal, había estado en otras ciudades españolas (Madrid, Ávila, Salamanca, El Escorial, Toledo, Pamplona, Murcia...) y tuvo numerosos encuentros -que recuerda con gusto y con afecto-, tanto en ambientes eclesiásticos como universitarios. Ama España, conoce y aprecia a fondo su rica tradición cultural cristiana, filosófica, mística, literaria, artística... Yo suelo recordar -sobre todo a quienes sin conocerlo hablan del «Panzer-Kardinal»- que el Papa Ratzinger es un bávaro, y los bávaros son los «alemanes andaluces», más latinos y mediterráneos que prusianos.

¿Por qué no denunció Benedicto XVI en Valencia la ley española del matrimonio de homosexuales?
-El Papa fue a Valencia para presidir el «Encuentro Mundial de las Familias». Su magisterio fue por eso fundamentalmente positivo y de amplitud universal, recordando las verdades básicas en torno al concepto mismo de familia, fundada sobre el matrimonio o unión estable abierta a la fecundidad de un hombre y una mujer. La familia constituye un patrimonio de la humanidad, una institución social fundamental, una célula vital, el pilar de toda sociedad sana. El Papa recordó que todo esto es una realidad que interesa no sólo a la Iglesia sino a la autoridad civil, tanto a los creyentes como a los no creyentes, en España como en todo el mundo. Y todavía más en un mundo sometido a la fuerte presión del materialismo práctico y del agnosticismo relativista.

¿Cómo se responde a esas presiones?
Se trata de ahogar el mal en abundancia de bien. Porque el Papa es muy consciente, y lo ha dicho repetidas veces, que en algunos países -España entre ellos- existe una presión fuerte, por parte de determinados «lobbies», contra el concepto mismo de matrimonio y de familia. Y sabe que debido a las presiones que estos «lobbies» ejercen a través de medios de opinión pública y de la acción política, se crean -lo dijo el pasado 22 de diciembre comentando su viaje a Valencia- «nuevas formas jurídicas que relativizan el matrimonio», como una consecuencia más de la "relativización de la diferencia de sexos". Son procesos legislativos contrarios al derecho natural, es decir al verdadero concepto antropológico de persona humana, de matrimonio y de familia. Y contrarios también al bien común, que las leyes, para ser justas, deben tutelar y promover.

Las relaciones entre la Iglesia, que no son sólo los obispos, y el Gobierno español siguen siendo tensas, especialmente por la nueva ley de educación. ¿Cómo piensa que se podría facilitar la pacífica convivencia?
Hace tiempo que comparto la seria preocupación de los obispos y de millones de ciudadanos cristianos de mi patria, también algunos amigos míos de antiguo ideal socialista, por lo que está sucediendo a nivel de política gubernamental.

Es la preocupación de que el concepto democrático de «laicidad del Estado» o de «Estado aconfesional» -que es un concepto justo- esté siendo interpretado y aplicado en forma no correcta, concretamente en el sentido fundamentalista o totalitario de «Estado anti-confesional» o «antirreligioso». Sucedió así con el nazismo y sucede aún en algún Estado comunista. Se comienza con una actitud de desprecio «agnóstico» («progresista» se dice) de la religión, considerada como fruto o causa de escaso desarrollo social y cultural. Se continúa permitiendo o incluso fomentando todo lo que pueda desarraigar la fe en el pueblo o desprestigiar a la autoridad religiosa: la Santa Sede y los obispos. Y se termina con la imposición de normas de propaganda ideológica y de educación escolar de contenido antirreligioso, anticristiano.

Siguiendo esa línea ideológica, se niega a los padres, o mejor dicho se les hace difícil de ejercitar, su derecho natural y quizás constitucional respecto a la educación religiosa que quieren para sus hijos. Al mismo tiempo, se obliga a todos los alumnos a recibir una educación que llaman «cívica» (o «social», «nacional», etc.) pero que en realidad es, en muchos puntos, contraria no ya sólo a la moral cristiana, sino a la misma moral natural y a la dignidad de la persona. Yo espero que ese abuso totalitario no suceda en España, como no sucede en Italia y otras naciones donde más del 80 por ciento de los padres desean -independientemente de su afiliación política- la libre educación católica de sus hijos en los centros públicos de enseñanza.

En España el Gobierno repite que tiene el deber de asegurar la «laicidad» de la educación pública: ¿Se trata verdaderamente de un deber constitucional y de un derecho?
Si no recuerdo mal en la Constitución se dice que ninguna confesión religiosa tendrá carácter estatal, pero que las leyes públicas tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones. En esta perspectiva de auténtica laicidad se ha dicho que las leyes -también las de enseñanza- y las actuaciones del Gobierno tienen que favorecer el bien de todos los españoles y tienen que estar al servicio del bien común de todos los ciudadanos. Es una exigencia de justicia constitucional -y de derecho internacional respecto a la Santa Sede- que no se cumpliría si un gobierno de derechas o de izquierdas inspirase su actuación en un fundamentalismo laicista de ateísmo militante. Yo rezo para que no sea así y se pueda asegurar en mi patria un futuro de mutua colaboración entre el Estado y la Iglesia, un futuro de pacífica convivencia y de respeto entre todos los españoles.

Una última pregunta personal. Su lema como obispo y cardenal es «Domine, ut videam» («Señor, que vea»), la súplica del ciego de Palestina que da título a su último libro «En las afueras de Jericó»... ¿Por qué?
Hay varias razones de fondo, que quizás se puedan resumir en una sola: porque estoy convencido de que la felicidad verdadera ya aquí en este mundo consiste en recibir de Dios la luz necesaria para ver con los ojos del alma, y caminar con los pies en la tierra pero con la mirada en el Cielo.

miércoles, 18 de abril de 2007

Felicitar al Papa por su 80 cumpleaños

Aunque ya ha pasado su cumpleaños, es interesante este enlace para poder felicitar al Papa.
Para quien lo quiera utilizar...
Haz clic en el siguiente enlace
http://isidoro.vatican.va/auguri/auguri.php?lingua=sp,714d6c7842a618e61d12f8459326608

Enviado por D. Heliodoro Mira

viernes, 23 de marzo de 2007

El Papa confirma "carácter obligatorio" del celibato para tradición latina

VATICANO, 13 Mar. 07 (ACI).-El Papa Benedicto XVI confirmó el "carácter obligatorio para la tradición latina" del celibato sacerdotal, y lo presentó como la "conformación con el estilo de vida del propio Cristo", en la nueva Exhortación Apostólica Sacramentum Caritatis.

El Pontífice reafirmó "el sentido profundo del celibato sacerdotal considerado justamente como una riqueza inestimable y confirmado por la praxis oriental de elegir como obispos sólo entre los que viven el celibato".

Según el Papa, "esta opción del sacerdote es una expresión peculiar de la entrega que lo conforma con Cristo y de la entrega exclusiva de sí mismo por el Reino de Dios. El hecho de que Cristo mismo, sacerdote para siempre, viviera su misión hasta el sacrificio de la cruz en estado de virginidad es el punto de referencia seguro para entender el sentido de la tradición de la Iglesia latina a este respecto".

No es solo funcional
El Santo Padre reiteró que "no basta con comprender el celibato sacerdotal en términos meramente funcionales" porque "en realidad, representa una especial conformación con el estilo de vida del propio Cristo. Dicha opción es ante todo esponsal; es una identificación con el corazón de Cristo Esposo que da la vida por su Esposa".

"Junto con la gran tradición eclesial, con el Concilio Vaticano II y con los Sumos Pontífices predecesores míos, reafirmo la belleza y la importancia de una vida sacerdotal vivida en el celibato, como signo que expresa la dedicación total y exclusiva a Cristo, a la Iglesia y al Reino de Dios, y confirmo por tanto su carácter obligatorio para la tradición latina. El celibato sacerdotal, vivido con madurez, alegría y dedición, es una grandísima bendición para la Iglesia y para la sociedad misma".

Escasez de clero
Según el Papa, hay preocupación por la escasez de sacerdotes en muchas diócesis tanto "en algunas zonas de primera evangelización" como "en muchos países de larga tradición cristiana".

Además de "una distribución del clero más ecuánime" y "un trabajo de sensibilización capilar", el Papa propuso iniciativas pastorales que favorezcan "sobre todo en los jóvenes, la apertura interior a la vocación sacerdotal".

Sin embargo, aclaró que "esta situación no se puede solucionar con simples medidas pragmáticas. Se ha de evitar que los Obispos, movidos por comprensibles preocupaciones por la falta de clero, omitan un adecuado discernimiento vocacional y admitan a la formación específica, y a la ordenación, candidatos sin los requisitos necesarios para el servicio sacerdotal".

"Un clero no suficientemente formado, admitido a la ordenación sin el debido discernimiento, difícilmente podrá ofrecer un testimonio adecuado para suscitar en otros el deseo de corresponder con generosidad a la llamada de Cristo. La pastoral vocacional, en realidad, tiene que implicar a toda la comunidad cristiana en todos sus ámbitos. Obviamente, en este trabajo pastoral capilar se incluye también la acción de sensibilización de las familias, a menudo indiferentes si no contrarias incluso a la hipótesis de la vocación sacerdotal. Que se abran con generosidad al don de la vida y eduquen a los hijos a ser disponibles ante la voluntad de Dios. En síntesis, hace falta sobre todo tener la valentía de proponer a los jóvenes la radicalidad del seguimiento de Cristo, mostrando su atractivo", indicó.

Asimismo, recordó que "es necesario tener mayor fe y esperanza en la iniciativa divina. Aunque en algunas regiones haya escasez de clero, nunca debe faltar la confianza de que Cristo sigue suscitando hombres que, dejando cualquier otra ocupación, se dediquen totalmente a la celebración de los sagrados misterios, a la predicación del Evangelio y al ministerio pastoral".

jueves, 8 de marzo de 2007

"Sacramentum Caritatis" de Benedicto XVI será presentada el próximo martes

VATICANO, 06 Mar. 07 (ACI).-

La Santa Sede informó hoy que la ExhortaciónApostólica Post-Sinodal "Sacramentum Caritatis" del Papa Benedicto XVI sobre la Eucaristía fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia será presentada el próximo martes 13 de marzo en el Vaticano.

El Cardenal Angelo Scola, Patriarca de Venecia, Relator General de la 11º Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos celebrado en octubre de 2005 en el Vaticano, y el Arzobispo Nikola Eterovic, Secretario General del Sínodo de los Obispos, presentarán el documento pontificio en una conferencia de prensa que tendrá lugar en la Sala Stampa vaticana.

El texto de la Exhortación estará disponible desde el martes en lengua española y portuguesa, así como en italiano, alemán, inglés y francés.

viernes, 2 de febrero de 2007

La crisis del sentido del matrimonio, según Benedicto XVI

CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 2 febrero 2007 (ZENIT.org http://www.zenit.org/)

Publicamos el discurso que dirigió Benedicto XVI a los prelados auditores y oficiales del Tribunal de la Rota Romana, conmotivo de la inauguración del año judicial el sábado 27 de enero de
2007 del Tribunal de la Rota romana.

http://www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=102263

jueves, 28 de diciembre de 2006

Las palabras clave de Benedicto XVI en Turquía

06-12-2006
Aceprensa W90/06
En su viaje a Turquía Benedicto XVI ha dejado con palabras y gestos un mensaje que aboga por el diálogo: diálogo con los cristianos ortodoxos para llegar a la plena unidad y acción común para defender la herencia cristiana en Europa; diálogo con los musulmanes para llegar a un mejor conocimiento mutuo; y una llamada al respeto de la libertad religiosa, dentro de la laicidad del Estado turco.
Las bases del diálogo entre cristianos y musulmanes
El diálogo entre cristianos y musulmanes fue abordado por Benedicto XVI en el discurso que pronunció al ser recibido por el presidente para los Asuntos Religiosos, el profesor Ali Bardakoglu.
"Los cristianos y los musulmanes pertenecen a la familia de quienes creen en el único Dios y, según sus respectivas tradiciones, son descendientes de Abraham". Con esta " unidad humana y espiritual de nuestros orígenes y de nuestros destinos", dijo el Papa, cristianos y musulmanes están en condiciones de ofrecer una contribución específica a las aspiraciones y necesidades de la sociedad actual.
En particular, "estamos llamados a trabajar juntos para ayudar a la sociedad a abrirse a la trascendencia, reconociendo a Dios omnipotente el lugar que le corresponde. La mejor manera para avanzar es el diálogo auténtico entre cristianos y musulmanes, basado en la verdad e inspirado por el sincero deseo de conocernos mejor mutuamente, respetando las diferencias y reconociendo lo que tenemos en común. Esto llevará al mismo tiempo a un auténtico respeto por las opciones responsables de cada persona, especialmente las que afectan a los valores fundamentales y a las convicciones religiosas personales."
En este punto el Papa insistió en que "la libertad de religión, garantizada institucionalmente y efectivamente respetada, tanto a los individuos como a las comunidades, constituya para todos los creyentes la condición necesaria para su contribución leal a la edificación de la sociedad".
Libertad religiosa en Turquía
En el encuentro que mantuvo con el Cuerpo Diplomático acreditado en Ankara, Benedicto XVI abogó por una laicidad que respete la libertad religiosa. Sin referirse a las restricciones que todavía encuentran los cristianos en el país, el Papa señaló de modo positivo el ideal que hay que alcanzar.
"Turquía, que desde siempre se encuentra en una situación de puente entre Oriente y Occidente, entre el Continente asiático y el europeo, de cruce de culturas y de religiones, se ha dotado durante el pasado siglo de medios para convertirse en un gran país moderno, particularmente optando por un régimen laico, distinguiendo claramente la sociedad civil y la religión, permitiendo de este modo a cada una ser autónoma en su propio ámbito, siempre respetando la esfera de la otra. El hecho de que la mayoría de la población de este país sea musulmana constituye un elemento significativo en la vida de la sociedad, a la que el Estado debe tener en cuenta, pero la Constitución turca reconoce a todo ciudadano los derechos a la libertad de culto y a la libertad de conciencia. Es deber de las autoridades civiles en cada país democrático garantizar la libertad efectiva de todos los creyentes y permitirles organizar libremente la vida de la propia comunidad religiosa."
"Obviamente, deseo que los creyentes, de cualquier comunidad a la que pertenezcan continúen beneficiándose de estos derechos, con la certeza de que la libertad religiosa es una expresión fundamental de la libertad humana y de que la presencia activa de las religiones en la sociedad es un factor de progreso y de enriquecimiento para todos."
"Esto implica, ciertamente, que las religiones por su parte no busquen ejercer directamente un poder político, porque no están llamadas a ello y, en particular, que renuncien absolutamente a justificar el recurso a la violencia como expresión legítima de la práctica religiosa."
Aliento a la pequeña comunidad católica
En el santuario de la Casa de la Madre María, a 4 km de Efeso, el Papa se encontró con la comunidad católica residente en Turquía.
"Queridos hermanos y hermanas -concluyó el Santo Padre la homilía de la Misa-, con esta visita he querido que sintierais el amor y la cercanía espiritual, no solamente míos, sino de la Iglesia universal a la comunidad cristiana que aquí, en Turquía, es efectivamente una pequeña minoría y afronta un día tras otro no pocos retos y dificultades". Y les invitó a recordar el Magnificat de María, "con alegría, incluso cuando estamos sometidos a dificultades y peligros, como atestigua el hermoso testimonio del sacerdote romano Andrea Santoro (asesinado en febrero en una iglesia de
Trebisonda) al que recuerdo en esta ceremonia".
La unidad entre católicos y ortodoxos
Con el objetivo de superar el obstáculo más importante en el camino hacia la unidad plena entre católicos y ortodoxos, Benedicto XVI relanzó ante el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, la oferta de dialogar sobre el ejercicio del primado del Papa.
La propuesta la hizo en la catedral de San Jorge en el Fanar (Estambul), al final de la Divina Liturgia de la fiesta de San Andrés. El Papa asistió en un puesto de honor sin poder concelebrar, a causa de la división entre las dos iglesias.
"Confesamos con gran tristeza que no podemos todavía celebrar los sacros misterios unidos y oramos por el día, en el cual se ha de realizar plenamente esta unión", reconoció Bartolomé I en la homilía.
El Patriarca dio gracias a Dios por la presencia de Benedicto XVI en la Divina Liturgia: "Saludamos, pues, en agradecimiento, esta presencia como una bendición de Dios y también como una expresión y demostración de la común voluntad de que sigamos inconmoviblemente, en espíritu de amor y de fidelidad hacia la verdad del Evangelio y de la común tradición de nuestros padres, la dirección hacia la reconstitución de la plena comunión de nuestras Iglesias, lo cual constituye su voluntad y su mandato», dijo.
Por su parte, el Papa explicó en el discurso que "mi presencia hoy aquí pretende renovar nuestro compromiso de continuar juntos por el camino que lleva al restablecimiento -con la gracia de Dios- de la plena comunión entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Constantinopla. Puedo aseguraros que la Iglesia católica está dispuesta a hacer todo lo posible para superar los obstáculos y para buscar, junto con nuestros hermanos y hermanas ortodoxos, medios de cooperación pastoral cada vez más eficaces con ese fin".
El ejercicio del ministerio del Papa
Evocó las figuras de los dos hermanos apóstoles, Simón Pedro y Andrés, que "fueron llamados juntos a ser pescadores de hombres. Pero esa misma misión tomó formas distintas, según cada uno de ellos. Simón, a pesar de su fragilidad personal, fue llamado «Pedro», la «roca» sobre la que la Iglesia había de edificarse; a él se le encomendaron en particular las llaves del Reino de los Cielos (cf. Mateo 16, 18). Su itinerario le llevaría de Jerusalén a Antioquía y de Antioquía a Roma, para que en esta ciudad pudiera ejercer una responsabilidad universal. Por desgracia, la cuestión del servicio universal de Pedro y de sus sucesores ha dado lugar a nuestras diferencias de opinión, que confiamos superar gracias también al diálogo ecuménico recientemente reanudado."
Recordó que en su encíclica "Ut unum sint" (25 de mayo de 1995), el Papa Juan Pablo "invitó a emprender un diálogo fraterno para de encontrar formas de ejercicio del ministerio petrino hoy en día, respetando su naturaleza y esencia, de manera que pueda realizar un servicio de fe y de amor reconocido por unos y otros. Es mi deseo, en este día, evocar y renovar esta invitación", afirmó el pontífice.
Benedicto XVI subrayó también que católicos y ortodoxos tienen una misión común que cumplir en la Europa actual, para cumplir el encargo de evangelización que nos dejaron San Pedro y San Andrés. Este encargo "resulta hoy más urgente y necesario que nunca, ya que no se dirige tan sólo a las culturas marginalmente alcanzadas por el mensaje evangélico, sino también a las culturas europeas enraizadas desde hace siglos en la tradición cristiana. El proceso de secularización ha debilitado el arraigo de dicha tradición, que es puesta en tela de juicio e incluso rechazada. Ante esta situación, tenemos la misión, junto con las demás comunidades cristianas, de recordar a la conciencia europea sus raíces, tradiciones y valores cristianos, infundiéndoles una nueva vitalidad."
Herencia cristiana de Europa
A continuación, firmaron una Declaración común en la que apoyan e invitan a seguir avanzando los trabajos de la Comisión Mixta del diálogo teológico entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa, que examina el tema "Conciliaridad y la autoridad en la Iglesia".
La sesión plenaria de la Comisión Mixta se celebró en Belgrado del 18 al 25 de septiembre. Este encuentro relanzó el diálogo oficial, que había quedado bloqueado desde julio de 2000.
En la declaración hacen también referencia a la Unión Europea, en la que Turquía aspira a integrarse: "Hemos considerado positivamente el camino hacia la formación de la Unión Europea. Los agentes de esta gran iniciativa no deben dejar de tomar en cuenta todos los puntos de vista, que afectan a la persona humana y a sus derechos inalienables, especialmente la libertad religiosa, que es prueba y garantía del respeto de toda otra libertad. En toda iniciativa de unificación es necesario proteger a las minorías con sus propias tradiciones culturales y sus particularidades religiosas."
"En Europa, manteniéndose siempre abiertos hacia las demás religiones y hacia sus contribuciones a la cultura, tenemos que unir nuestros esfuerzos para preservar las raíces cristianas, sus tradiciones y sus valores cristianos, con el objetivo de asegurar el respeto de la historia y contribuir con la cultura de la futura Europa, con la calidad de las relaciones humanas a todos los niveles".
Traducción de los textos: agencia Zenit

Modificación de palabras de la Consagración. Se aplicará universalmente en dos años

VATICANO, 19 Dic. 06 (ACI).-Según un decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, las palabras de la Consagración del vino en la Sangre de Cristo serán modificadas universalmente, en los diversos idiomas, para adecuarse correctamente a la versión original en latín.
El decreto aprobado por el Papa Benedicto XVI el 17 de octubre de 2006, en la parte de la Consagración, donde actualmente se dice la Sangre de Jesús "será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados"; se dirá que "será derramada por vosotros y por muchos"; en vez de "por todos"; para así reflejar mejor el original en latín "Pro multis".
Expertos de la Congregación que preside el Cardenal Francis Arinze explicaron que el cambio de palabra no es irrelevante desde el punto de vista teológico. La expresión "por todos" daría a entender que la Redención de Jesucristo se extiende automáticamente a todos los hombres, sin importar la cooperación humana; mientras que el original en latín, traducido inadecuadamente a las diversas lenguas después del Concilio Vaticano II, evidencia que, aunque la Redención es accesible para todos los hombres, no son todos los que la acogen adecuadamente y la hacen re alidad en sus vidas.